El Festival Sabor es Morelos superó las expectativas, y ya planean extenderlo a Cuautla y Jojutla para su edición 2022.
La presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Griselda Hurtado Calderón, informó que se estima que más de 90 mil personas visitaron el corredor gastronómico cultural que se instaló en la calle Hidalgo, del primer cuadro de Cuernavaca.
Originalmente se anticipó que el promedio de afluencia oscilaría en 70 mil, pero por lo que se vio durante los días de actividad, el resultado fue mejor a lo esperado y el sector quedó satisfecho y contento, declaró la representante.
En consecuencia, la derrama económica que se calculó para la actividad de dos días, también tuvo un ajuste al alza, aún incuantificable, pero originalmente se habló de más de 50 millones de pesos.
Los beneficiarios de esta derrama fueron los 50 restaurantes que participaron con lo mejor de sus cocinas, 100 expositores de artesanías y productos locales y el comercio aledaño que también tuvo ganancia con el festival.
Hurtado Calderón consideró que el resultado fue excelente y podría representar un punto real de la recuperación del sector gastronómico, que ha sido uno de los más golpeados por la emergencia sanitaria por el COVID-19, primero por cierre temporal total de los establecimientos, y después por la disminución de sus aforos, en cumplimiento de las medidas de salud para evitar la propagación del virus.
Aunque, no pasó por alto que hay otras variables que siguen preocupando al sector, como el incremento del gas y ahora del salario mínimo para el siguiente año.
Pero, con base en lo anterior anticipó que la meta para 2022 es descentralizar Sabor es Morelos de Cuernavaca a los municipios de Jojutla y Cuautla, con la finalidad de que el sector culinario de las regiones sur y oriente también formen parte del gran escaparate de promoción en el que se ha convertido el festival.
La representante, finalmente, aseguró que en la actividad se cumplieron las medidas y protocolos sanitarios, con el uso obligado de todos los visitantes del cubrebocas, la colocación de un área especial para la degustación de los alimentos, y la dotación de gel antibacterial en diferentes puntos del recorrido.
