En México, las enfermedades que más afectan a la población de 50 años y más son: hipertensión arterial, diabetes y artritis, de acuerdo a la Encuesta de a Nacional sobre Salud y Envejecimiento de 2018.
Vivir con hipertensión arterial es uno de los retos más complejos, ya que es necesario hacer cambios en nuestra rutina y mantenernos alertas, siempre alertas, de las cifras de tensión arterial para estar en control.
La Asociacón Mexicana de Diabetes presenta aspectos que debes saber sobre la hipertensión arterial.
Lo primero es: la palabra hipertensión significa aumento en la tensión. La tensión arterial se refiere a la fuerza que hace la sangre al pasar por las arterias en cada latido del corazón. Depende de dos factores: la cantidad de sangre y la salud de nuestras arterias. Las cifras que se marcan para decir que tenemos hipertensión arterial son 140/90 mmHg., pero no basta una medición, para diagnosticarla se deben hacer varias tomas en las que se encuentren cifras altas de manera constante.
Las dos cifras que nos dan cuando nos toman la presión significan dos medidas de tensión arterial en momentos diferentes, la primera se llama “sistólica” y es la que se da cuando el corazón late, la segunda es la “diastólica”, que sucede cuando el corazón está en reposo. Las dos cifras son importantes, por lo que debemos tomarlas en cuenta. Lo óptimo es que estén por debajo de 120/80 mmHg, que significa milímetros de mercurio.
¿Cuándo aparece?
La hipertensión arterial sucede cuando la sangre hace más fuerza de lo normal sobre las paredes de las arterias, ya sea porque está pasando una mayor cantidad de sangre o bien, porque las arterias ya no son capaces de adaptarse al flujo, ya sea que haya alguna obstrucción por placas de grasa (aterosclerosis) o porque está endurecida por la edad o por fumar.
Factores de riesgo
Los factores de riesgo son variados y tienen que ver con la persona, la historia familiar y el estilo de vida. Muchos de los factores no podemos modificarlos, como la edad, el tener familiares directos como padres, hermanos o hijos con hipertensión arterial.
Sin embargo, hay otros factores en los que sí podemos trabajar para disminuir nuestro riesgo y prevenir la aparición de la hipertensión, por ejemplo el tabaquismo, el sobrepeso, la falta de ejercicio físico, la cantidad de grasas como colesterol y triglicéridos en sangre y el consumo de algunos alimentos y bebidas con aditivos o conservadores a base de sodio.
Es muy importante que, si tenemos factores de riesgo familiares o personales, se monitoree la presión, nos hagamos estudios y revisiones periódicas para ver que todo se encuentre en orden y no esperar a sentirnos mal.
Los resultados del mal control de la hipertensión arterial pueden ser muy graves, desde la disfunción sexual, enfermedades en riñones y corazón, pérdida de visión, demencia, embolia y hasta el infarto.
Para tomar correctamente la tensión arterial:
ANTES
Mantenerse en reposo por lo menos 5 minutos antes de la toma.
Asegurarse de no sentir dolor o deseos de orinar o defecar.
DURANTE
Sentarse correctamente en una silla o sillón con la espalda bien recargada, los pies juntos sobre el piso.
Evitar cruzar las piernas o pies.
El brazo donde se tomará la tensión arterial deberá estar sin ropa y colocarse sobre una superficie firme a la altura del corazón.
¿Cómo se trata la hipertensión arterial?
Se neceita realizar cambios en nuestro estilo de vida, modificar la forma de comer, sobre todo el tipo de alimentos que consumimos para que no nos causen problemas, empezar o continuar haciendo ejercicio, aprender técnicas que nos ayuden a manejar el estrés cotidiano, atender nuestra salud mental y por supuesto dejar de fumar.
Nuestro médico puede indicarnos algunos medicamentos para apoyar el tratamiento.
