Dentro las más mil personas que participaron en la marcha convocada por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) participó el padre Antonio Javier Arteaga quien dijo compartir con la ciudadanía la molestia que existe por la inseguridad que se vive.
Solo, con su túnica blanca, avanzando en el contingente, el padre Antonio Javier Arteaga, párroco de la iglesia de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos, mejor conoces como la iglesia de la Carolina, aseguró que decidió participar porque comparte el dolor y la impotencia de las víctimas y sus familias.
Recordó que hace dos años su hermano fue asesinado en Atlacomulco, Jiutepec y, hasta ahora, la Fiscalía General del Estado (FGE) no ha dado respuesta, “solamente nos han dado largas, hasta ahora, la única versión que nos dieron es que fue víctima del crimen organizado y, con eso, se lavaron las manos”.
El padre Toño, como es conocido entre los feligreses, decidió solidarizarse y apoyar de manera personal al movimiento a través de su presencia, “creo que es la imagen del buen pastor que va con sus ovejas”.
También recordó que la Diócesis de Cuernavaca, año con año, encabeza una marcha por la paz, en mayo o julio, y es la manera en la que todo el catolicismo se suma a la voz del pueblo para exigir un cese a la violencia que se vive, no solo en Morelos, sino en todo el país.
