Las empresas locales de la industria del vestido se encuentran a un 70% de su capacidad de producción gracias a la temporada de clausuras y al inicio del ciclo escolar 2023-2024.
La representante de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (Canaive), delegación Morelos, Magdalena Cortés Irazoque, aseguró que desde 2019, el sector no tenía una buena temporada, al recordar que durante 2020 y 2021, los niveles de producción cayeron drásticamente por el distanciamiento social y el modelo de clases a distancia, con porcentajes de crecimiento negativos.
Para 2022, la recuperación de la producción fue de 50%, y recién, este año los talleres empezaron a incrementar sus volúmenes de producción, algunos al 60% y otros hasta un 70%, desglosó de representante.
Cortés Irazoque agregó que la industria del vestido de Morelos, por su tamaño, es exclusiva para el mercado local y depende de los eventos sociales y de la demanda de uniformes de las escuelas privadas.
En este sentido, apuntó que atienden la demanda de vestidos de cóctel, que este año se reactivó con el regreso de las fiestas y ceremonias de clausura de cursos.
El segmento del uniforme está orientado a los colegios privados que tienen requerimientos específicos en cuanto a diseño y calidad de las prendas.
El mercado del uniforme para escuelas públicas, señaló la presidenta de la Canaive, está reservado a la industria del vestido de mediano y gran tamaño, que produce y distribuye con base en altos volúmenes y que se ubica en otras entidades del país, principalmente Estado de México, Ciudad de México, Puebla y Jalisco, entre otros.
Cabe señalar que antes de la emergencia sanitaria, los talleres del vestido en la entidad ya arrastraban problemas en sus niveles de producción por la competencia de ropa por catálogo, en especial para la vida social.
Sin embargo, la presidenta de la Canaive señaló que la ropa que se produce en la pequeña industria es de mejor calidad.
