“La religión del Dios que se hace hombre está siendo sustituida, en la cultura moderna, por la religión del hombre que quiere ser Dios, ahora somos nosotros quienes determinamos si alguien vive o muere, o cuándo debe morir el ser humano a través del aborto o la eutanasia”, dijo el obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro.
Durante su mensaje, Monseñor Ramón Castro, lamentó que en la calidad el ser humano se siente dueño absoluto de la vida, “se nos olvida que somos creaturas y tarde o temprano daremos cuenta de todo. Esta cultural está haciendo a un lado a Dios y, por eso estamos como estamos. En el fondo es la tentación del origen, de la creación que está en el Génesis, cuando la serpiente le dice a Adán y Eva que serán como dioses, he ahí la ambición”.
Señaló que hoy en día las situaciones se salen de control, como muestra la violencia, las injusticias y la corrupción que se viven día con día, “veamos este México herido que salpica sangre ¿Qué pasará con la muerte, con la pobreza, con las cadenas de las esclavitudes modernas? No hay respuesta, pero Dios sí nos responde ante la muerte, la vida, el sufrimiento y el dolor”.
El obispo pidió a la felicidad que la vida de fe no sea estéril, “los invitó a meditar con sinceridad, no vayan a quedarse cómodamente en la vivencia de una fe egoísta o individualista. Analizamos a nuestras familias y vemos qué frutos está dando, la fe se está debilitando y ya no está dando fruto”.
