Comerciantes establecidos de avenida Universidad reportan pérdidas del 50 por ciento en sus ingresos, de extenderse el cierre podrían cerrar definitivamente, advierten.
El cambio de drenaje en un tramo de la avenida Universidad, ha generado pérdidas económicas para decenas de establecimientos ubicados a lo largo de esta vialidad, así como afectaciones para las personas que viven y trabajan en esta zona.
En un recorrido que realizó Diario de Morelos se observó que muchos negocios están vacíos, los propietarios y encargados aseguran que sus ventas se desplomaron y ya ha pasado un mes y la obra parece no avanzar, por ello valoran la posibilidad de reunirse y emprender acciones para exigir al Ayuntamiento de Cuernavaca que agilice los trabajos y concluir lo antes posible.
Vecinos y comerciantes coincidieron en que el Ayuntamiento de Cuernavaca eligió una mala temporada para la obra, ya que las lluvias solo han retrasado los trabajos lo que ha causado más afectaciones, y podrían cerrar definitivamente, debido que deben pagar renta, agua, luz y otros servicios, y no hay ganancias.
DESPIDEN PERSONAL
“Nos dio en la torre, está afectando mucho y el problema es que no avanzan, ya pasó el mes, pero todo sigue igual”, aseguró Josefina Franco, encargada de taquería.
Dijo que las obras que se realizan en la avenida Universidad, han provocado que sus ventas se hayan desplomado más del 50%, pues al no haber paso de autos la gente no llega.
“Parece que nada más escarbaron y ya, está zona es un peligro porque las fuertes lluvias arrastran las piedras y la tierra causando más daños”.
PARECE QUE ESTÁN JUGANDO
Marcos Jiménez, encargado de una peluquería, lamentó que el cierre de esta vialidad haya generado incalculables pérdidas económicas.
“No tengo gente, normalmente llegan entre 12 y 15 personas en la tarde, pero en estos días llega la mitad o menos, ya no sabemos qué hacer, todo está muerto, no solo para mi negocio, para todos los comerciantes instalados en esta avenida”, dijo Marcos Jiménez.
Dijo que los trabajadores le han comentado que ya se cambió el drenaje, solo falta tapar; sin embargo, sigue igual y con las lluvias se está complicando. “Todos los días, en la mañana baja un camioncito para recoger la tierra y piedras que arrastra el agua, la suben, así se la pasan por las mañanas. En la tarde y noche se suspenden los trabajos por la lluvia que, otra vez, arrastra el material y vuelven a limpiar… parece juego y a nosotros nos afecta”.
VENDEN EN LA CALLE
María Gómez es otra de las comerciantes afectadas por el cierre de la avenida Universidad, sus ventas han disminuido tanto que reporta no tener ninguna ganancia.
Ella y otras dos mujeres decidieron emprender y pusieron un local en el que venden pay y otros postres. Sus ventas eran buenas y tenían clientes frecuentes, pero desde que cerraron la avenida Universidad sus ingresos bajaron. Además de reducir la producción, se han visto en la necesidad de salir a las calles cercanas y ofrecer sus productos.
“Nuestros clientes habituales ya no vienen, la venta está muy baja y tenemos gastos que cubrir como la renta, el gas y todos los insumos, los cuales están subiendo de precio, como el azúcar y a harina. No tenemos ganancias, lo que recibimos es para insumos y juntar para la renta, de seguir así no podremos aguantar mucho”, dijo.
