El Virus del Papiloma Humano, es un microrganismo del cual se tiene conocimiento desde principios de 1900 y que afortunadamente se ha ido investigando a profundidad para conocer su transmisión, desarrollo y síntomas.
De acuerdo a la Organización Panamericana De La Salud, actualmente existen más de 240 variedades de VPH, de los cuales 15 de ellos están relacionados con el cáncer de cuello uterino, vagina, vulva, ano y orofaringeo, el cual se encuentra ubicado en la parte posterior de la lengua, paladar, garganta y amígdalas. Entre las cepas que se han identificado como más peligrosas, se encuentran las 16 y 18, las cuales se relacionan prácticamente al 100% con las lesiones preneoplásticas e invasoras de cáncer de cuello cervicouterino.
Y se estima que en todo el mundo, cada año, más de 65 mil mujeres y 69 mil hombres, contraen cáncer relacionado con el VPH.
Cuando se habla de este virus, por lo regular se piensa que ataca principalmente a mujeres, sin embargo, actualmente se sabe que los hombres también tienen este padecimiento prácticamente en la misma proporción, por lo regular en el genero masculino se llega a presentar en forma de verrugas genitales o en la garganta.
Si bien en la mujer puede llegar a generar cáncer, actualmente el contagio se da en ambos sexos.
Cuando una persona tiene Virus de Papiloma, presenta la infección mas no la enfermedad, esto quiere decir, que a medida que el sistema inmunológico de la persona contagiada, detecta la presencia de este virus, puede actuar en contra de el en un promedio de 70% en un periodo de 3 a 5 años.
Una persona contagiada, puede tener una recuperación espontanea gracias a su sistema inmunológico, aunque también hay personas que se encuentran muy vulnerables a los virus.
Las formas de transmisión son durante la actividad sexual, cuando se tienen relaciones sin protección, se usan juguetes sexuales que han sido compartidos, o bien de forma iatrogénica, la cual podría darse cuando se comparten instrumentos que no fueron esterilizados de manera previa o que son desechables, durante alguna exploración oral o de los órganos reproductores femeninos.
La presencia de Virus de Papiloma Humano, por lo regular es asintomático y solo en algunos casos llega a presentar síntomas como verrugas o lesiones, que pueden llegar a generar cáncer cervicouterino o de pene en el caso de los hombres.
La presencia de este virus no es un impedimento para las mujeres que quieren quedar embarazadas, pero si el parto es natural y el virus se encuentra en el área cervical o vaginal, puede contagiar al bebe de VPH en la garganta, al pasar por el canal de parto.
Principalmente se detecta en las mujeres con el Papanicolaou, con la colposcopia y con una biopsia, la cual determina de manera mas precisa, el grado en que se encuentra la lesión.
Una vez que se lleva a cabo el diagnostico, se tienen que analizar las características personales de cada paciente, desde el grado de estrés al que esta expuesto de manera frecuente, hasta el consumo de tabaco o actividad física que realiza, esto para poder determinar el estado en que se encuentra su sistema inmunológico.
En un porcentaje de un 60% o 70% este padecimiento puede tener una curación espontanea, en un periodo de 3 a 5 años, aunque cerca del 30% de estas lesiones puede llegar a evolucionar a una forma mas agresiva.
Una vez que se determina que una persona tiene el virus, el objetivo principal, es desaparecer o destruir la lesión que lo produce, y para ello se pueden utilizar métodos como la electrocirugía para quemar las lesiones o cuando son de bajo grado, se ingresa nitrógeno líquido en el cérvix y se realiza un tratamiento que altera lo menos posible la estructura celular de esta área.
Tenemos que mencionar que ante el papiloma en caso de que sea de bajo riesgo el primero que actúa es el sistema inmunológico, recordando que una cosa es tener la infección y otra cosa es tener la enfermedad.
Por lo regular las personas que tienen este padecimiento, pero se mantienen en constante revisión no suelen desarrollar una lesión agresiva, pues están sometidas a un tratamiento constante y seguimiento oportuno, de ahí la importancia de acudir de manera periódica a revisión con especialistas.
Quiero romper un mito que existe entorno a la vacuna, la cual es un método de prevención, pero usualmente se habla de que solo funciona si se aplica en niñas y adolescentes antes de que inicien su vida sexual, sin embargo, no deja de funcionar su efecto si se aplica en mujeres adultas y activamente sexuales.
Lo más importante siempre será usar protección durante las relaciones sexuales y acudir de manera periódica a revisión con los especialistas, tanto hombres como mujeres.
Nos leemos en la próxima columna.
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