Ana Karina Chumacero, presidenta de la organización Huitzitzlin AC, lamentó que en Morelos la violencia digital se ha incrementado más de un 200 por ciento en los últimos años.
“Después de la pandemia quedó al descubierto que no existen políticas públicas que den atención emergente para las mujeres que son víctimas de este tipo de violencia. Si bien en Morelos existe la Ley Olimpia, no existen los protocolos necesarios para que las mujeres accedan de manera práctica a levantar sus denuncias. En muchas ocasiones existe incapacidad de las autoridades, para acompañar a las mujeres y las revictimizan causando un daño mayor”, declaró.
La especialista en estos temas aseguró que dentro de la violencia digital han detectado con mayor frecuencia el acoso, bullying, grooming y, el más preocupante, la desaparición de las redes sociales, “estos son actos en donde las mujeres, en muchas ocasiones, son engañadas, a través de redes sociales, en donde les ofrece trabajo, a través de oportunidades laborales con poco horario, sueldos altos y sin preparación”.
Destacó existe casos de adolescentes que quieren trabajar, pero no encuentran espacios en donde lo puedan hacer, “por lo que los delincuentes se aprovechan para enganchar a las jóvenes con buenas oportunidades de trabajo, incluso, algunas son vía remota, pero son falsas propuestas, es un engaño y, en Morelos estamos viendo casos de desaparición, a través de estas ofertas”.
Karina Chumacero, informó que en tres años hay dado acompañamiento a seis familias víctimas de este tipo de engaños, “pero no son las únicas, hay un registro mayor, pero al no tener las instituciones públicas la capacitación para atender estos casos, se remiten a otros delitos, como los sexuales impidiendo que avancen las investigaciones”.
En los casos de desapariciones lograron dar con el paradero de las menores y jóvenes, “todos los casos se dieron en el sur del estado y, todas las chicas recurrieron a la misma plataforma de búsqueda laboral, por lo que en conjunto con la Fiscalía General del Estado (FGE) se logró hacer un rastreo y las vinculaciones necesarias porque a estas chicas ya las habían sacado de Morelos y las movieron dos veces, una vez a Toluca, en el Estado de México y después a Michoacán en donde se logró hacer el rescate”.
Aunque todas las mujeres están vulnerables las menores de edad y jóvenes son quienes corren más peligro, en los casos de desaparición que atendieron la edad de las afectadas estaba entre los 16 y 19 años.
