En medio del creciente debate sobre la prohibición de los narcocorridos en México, el cantante Gabito Ballesteros ha ofrecido una perspectiva que prioriza el respeto a la autoridad y la adaptabilidad artística. Durante una reciente entrevista en el popular canal de YouTube “Peluche en el Estuche”, conducido por el Escorpión Dorado, el artista sonorense compartió su visión sobre esta controversial medida, su trayectoria musical y sus aspiraciones personales.
El tema de la censura a los corridos tumbados, impulsada por autoridades en diversos estados de México, fue uno de los puntos centrales de la conversación. Ante la pregunta sobre su postura, Gabito Ballesteros fue directo y reflexivo: “El gobierno es el gobierno y se respeta. Uno, pues, no es nadie; es un chavalito que trae un sueño y que quiere sacar música nomás. Pero ¿para qué rascarle? Vale más llevarla por donde el camino nos vaya llevando, tranquilón. Ahorita nos toca acá románticas, el día de mañana quizás cambia”.
Esta declaración resalta una actitud de acatamiento y enfoque en su labor como artista, evitando la confrontación directa. Ballesteros profundizó en esta idea, comparando la situación con una señal de tránsito: “Uno tiene que respetar, así como cuando ponen un alto. No sabemos quién puso esa señal, pero se tiene que respetar (…) Vamos a ponernos a cantarle al amor, al desamor, que eso nunca se acaba”. Con estas palabras, el cantante deja claro que su prioridad es continuar creando y conectando con su público, incluso si eso implica explorar nuevas temáticas.
Si bien Gabito Ballesteros fue inicialmente asociado con el movimiento de los corridos tumbados, su trayectoria reciente muestra una clara evolución. Su álbum “Ya No Se Llevan Serenatas” es un testimonio de esta transición hacia letras más sentimentales y melódicas, sin desvincularse de la esencia del regional mexicano.
El artista de Cumpas, Sonora, reveló durante la entrevista que sus influencias musicales trascienden el género actual, mencionando a figuras de la talla de Joan Sebastian, Marco Antonio Solís, Ricardo Arjona y Joaquín Sabina. De este último, incluso, confesó que su canción favorita es “19 días y 500 noches”. Esta diversidad en sus gustos musicales sugiere la amplitud de su visión artística y su capacidad para fusionar diferentes estilos en su propuesta.
La postura de Gabito Ballesteros sobre la censura a los narcocorridos ofrece una perspectiva de pragmatismo y respeto. Más allá de la polémica, el cantante opta por adaptarse y seguir adelante con su pasión por la música, enfocándose en la conexión con su audiencia a través de historias de amor y desamor que, como él mismo afirma, “nunca se acaban”. Su camino actual hacia lo romántico demuestra una madurez artística que podría abrir nuevas puertas y consolidar su lugar en la escena musical.
