En el episodio 6 de la bioserie “Chespirito: Sin Querer Queriendo” (disponible en Max), se recrea el accidente en el que Roberto Gómez Bolaños se disparó con una arma de utilería (balas de salva) mientras grababa escenas para El Chapulín Colorado. El comediante fue llevado de urgencia al Hospital de la Marina, ubicado frente a los estudios de Televisa San Ángel, con la mano izquierda cubierta de sangre.
En su autobiografía Sin querer queriendo, Bolaños contó que la bala de salva casi le atravesó la mano. Tras ser atendido, los médicos limpiaron la herida y eliminaron los residuos de pólvora. A pesar del intenso dolor, fue sedado rápidamente, aunque no había especialistas disponibles en ese momento.
El accidente dejó secuelas permanentes: perdió sensibilidad en los dedos índice y medio de su mano izquierda. Esto le dificultó tocar la guitarra durante un tiempo y escribir a máquina, lo que lo obligó a adaptarse a la escritura manual hasta recuperar parcialmente ambas habilidades.
Este episodio deja claro que, además del humor y la creatividad, la vida de Chespirito estuvo marcada por momentos dramáticos que también se reflejan en su trayectoria.
