A partir de este mes de septiembre se pondrá en marcha la aplicación de exámenes toxicológicos y de alcoholemia a choferes del transporte público, una medida que será obligatoria para garantizar la seguridad de los usuarios y la responsabilidad de los conductores, aseguró La Coordinación General de Movilidad y Transporte.
El coordinador, Jorge Barrera Toledo, informó que, por esta primera ocasión, las pruebas serán gratuitas, con el objetivo de que los operadores cumplan con la nueva disposición sin que represente un gasto adicional para ellos. Según la dependencia, se trata de una medida de carácter preventivo que busca elevar la calidad del servicio y reducir riesgos de accidentes relacionados con el consumo de alcohol o sustancias prohibidas.
Barrera Toledo adelantó que la próxima semana se firmará un convenio de colaboración con el IMSS Bienestar, institución que tendrá a su cargo la aplicación de las pruebas médicas. Una vez formalizado este acuerdo, se dará inicio con el proceso de evaluación a los choferes durante el mes en curso.
Por ahora, se espera que el gobierno estatal absorba el gasto con el fin de garantizar el cumplimiento universal de la medida desde el arranque.
De acuerdo con la Coordinación de Movilidad y Transporte, la aplicación de pruebas toxicológicas y de alcoholemia será obligatoria para todo el personal que opere unidades de transporte público, incluidas rutas, taxis y transporte colectivo, sin excepción.
La medida se enmarca dentro de un plan más amplio de reordenamiento y regulación del transporte en la entidad, que contempla acciones en materia de capacitación, revisión mecánica de unidades y modernización del padrón vehicular
La directora general del Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Morelos (ICATMOR), Verónica Morales Hernández, informó que se puso en marcha un programa de formación dirigido a los operadores del transporte público, con el fin de dignificar su labor y mejorar la calidad del servicio para los usuarios.
Explicó que actualmente ya se capacitó a un grupo inicial de 600 taxistas y que se tiene la meta de alcanzar este año al menos a la mitad de los más de 28 mil choferes registrados en la entidad. Los cursos, que van de 12 a 36 horas de duración, incluyen contenidos técnicos relacionados con el reglamento de tránsito, dimensiones de los vehículos y medidas de seguridad, pero también aspectos de concientización social.
“Estamos generando capacitaciones que aborden temas de equidad de género, atención a adultos mayores, respeto a ciclistas, peatones e incluso mascotas, porque lo que buscamos es un ganar-ganar para todos los morelenses”, señaló la funcionaria.
Morales Hernández indicó que las dinámicas son prácticas y participativas, con apoyo de psicólogos, para que los conductores puedan compartir experiencias y mejorar su desempeño.
Agregó que trabajan en coordinación con la Coordinación de Movilidad y Transportes para que la expedición de licencias esté ligada a la acreditación de estos cursos, lo que permitirá garantizar un perfil profesional en los operadores.
Subrayó que este programa no sólo busca reducir accidentes y conflictos viales, sino también fomentar una cultura de respeto mutuo entre choferes y ciudadanos.
