A 30 años del trágico fallecimiento de la cantante mexicana-estadounidense Selena Quintanilla, un informe forense recién divulgado por el forense Lloyd White proporciona detalles inéditos sobre la causa exacta de su muerte. El documento ratifica que se trató de un homicidio y describe con precisión las lesiones que le ocasionaron la pérdida de vida.
De acuerdo con el nuevo reporte, Selena murió como consecuencia de una hemorragia interna y externa masiva (exsanguinación) provocada por una herida de arma de fuego que perforó el tórax. La bala ingresó por la parte superior derecha de la espalda, atravesó órganos vitales y seccionó la arteria subclavia derecha, lo que provocó una pérdida casi inmediata de volumen sanguíneo y termino fatal.
El informe también descarta versiones de accidente o complicaciones por drogas o embarazo. El análisis forense confirma que la artista no presentaba sustancias que hubieran complicando su estado al momento del impacto, y que la herida fue letal en pocos minutos.
Este revelador documento se da a conocer en un momento en que la vida y obra de Selena siguen siendo objeto de atención en la cultura popular latinoamericana, y aporta una nueva capa de certeza al legado de la “Reina del Tex-Mex”.
Con estos hallazgos, los familiares, expertos y admiradores pueden comprender de manera más clara el desenlace de aquel día fatídico, subrayando que la muerte no fue resultado de una complicación médica fortuita, sino de un acto homicida con consecuencias irreversibles.
