Lyn May volvió a hablar de uno de los episodios más difíciles de su vida: el procedimiento estético que transformó su rostro y que, según relató, también afectó profundamente su salud emocional.
La actriz, bailarina y vedette mexicana recordó que, cuando era joven, aceptó someterse a una intervención que le prometía mejorar sus pómulos. Sin embargo, el resultado terminó cambiando su imagen y marcando su carrera artística.
Lyn May procedimiento estético: ¿qué le pasó en el rostro?
Lyn May explicó que el problema comenzó cuando le aplicaron inyecciones de aceite en el rostro, una sustancia que no estaba diseñada para fines estéticos.
De acuerdo con su testimonio, dos mujeres le ofrecieron hacerle unos pómulos más definidos. Al ser joven y confiar en la promesa de verse mejor, aceptó el procedimiento sin imaginar las consecuencias.
La vedette aseguró que le colocaron aceite en los pómulos, lo que provocó cambios permanentes en su apariencia. Con el paso del tiempo, buscó ayuda médica para retirar parte de la sustancia, aunque reconoció que todavía enfrenta secuelas.
Lyn May habla del impacto emocional que vivió
Más allá de las consecuencias físicas, Lyn May confesó que el cambio en su rostro la llevó a una crisis emocional muy fuerte.
La artista recordó que, al verse al espejo, llegó a pensar en quitarse la vida, pues no podía aceptar cómo había quedado después del procedimiento.
En medio de ese dolor, su madre fue una pieza clave para ayudarla a salir adelante. Según relató, ella le dio fuerza y la motivó a continuar con su vida y su carrera artística.
Lyn May convierte su historia en advertencia
Aunque el episodio ocurrió hace décadas, el caso de Lyn May sigue generando conversación por los riesgos de someterse a procedimientos estéticos sin supervisión médica adecuada.
La vedette ha usado su experiencia para advertir sobre las consecuencias de recurrir a personas no certificadas o a sustancias no autorizadas.
A pesar de la crisis que enfrentó, Lyn May continuó trabajando en los escenarios y se consolidó como una de las figuras más reconocidas del espectáculo mexicano.
Hoy, la artista habla abiertamente de aquella experiencia y reconoce que el apoyo de su familia, el contacto con el público y su amor por el baile fueron fundamentales para seguir adelante.
