Después de 22 años de matrimonio, la cantante Alicia Villarreal ha confirmado oficialmente el fin de su unión con el músico y exintegrante de Kumbia Kings, Cruz Martínez. La noticia, que pone punto final a una de las relaciones más mediáticas del espectáculo, llega en medio de una batalla legal marcada por graves denuncias de violencia.
El pasado 6 de agosto, en una audiencia virtual, se disolvió legalmente el matrimonio. Para Alicia, este paso no es solo una formalidad, sino la culminación de un largo proceso para recuperar su libertad personal y emocional. “Era importante llegar a ese punto de lograr mi libertad, que necesitaba salir de ahí porque sentía que no me había ido bien”, expresó en una entrevista.
Aunque el divorcio se concretó recientemente, la cantante ha revelado que la idea de separarse no es nueva. “Mis hijos estaban todavía como bebés cuando yo empecé a quererme separar”, confesó, dando a entender que las tensiones en su relación venían de mucho tiempo atrás. La situación escaló en febrero de este año, cuando la artista denunció públicamente a Cruz Martínez por violencia doméstica, robo y tentativa de feminicidio.
Uno de los momentos más impactantes que alertaron al público ocurrió tras un concierto en Michoacán, donde Villarreal hizo la señal de ayuda, un gesto silencioso que se utiliza para pedir auxilio. Este acto encendió las alarmas y reveló el terror que vivía. “Sentía todo lo que puede sentir una mujer que no se merece vivir así”, aseguró, revelando el miedo constante que la acompaña desde que decidió romper el silencio.
Mientras Alicia Villarreal continúa con su exitosa gira por Estados Unidos, el proceso legal contra su exesposo sigue su curso. Cruz Martínez enfrenta tres cargos y ha sido declarado “prófugo de la justicia” por no presentarse a una audiencia. A pesar de esto, se le ha permitido esperar su juicio en libertad.
La defensa de Martínez está a cargo de Camille Vásquez, la misma abogada que representó a Johnny Depp, quien ha declarado que su cliente mantiene su inocencia. Sin embargo, Alicia se mantiene firme en su decisión de no dar marcha atrás, decidida a llevar el caso hasta sus últimas consecuencias.
Con el fin legal de su matrimonio, Alicia Villarreal cierra un ciclo doloroso y abre la puerta a una nueva etapa de su vida, enfocada en su carrera y, sobre todo, en su seguridad y la de sus familia. “Cuando no estoy trabajando prefiero estar en casa. Me preocupan mis hijos, porque andar sola no es fácil para mí”, declaró con sinceridad, dejando claro que, aunque el miedo es parte de su día a día, su determinación es más fuerte.
