El nuevo documental de Netflix Juan Gabriel: Debo, puedo y quiero ha despertado la nostalgia y la admiración del público al exponer el lado más íntimo y creativo del “Divo de Juárez”. A través de grabaciones inéditas, entrevistas y material audiovisual nunca antes visto, la producción retrata su legado artístico y sus vínculos con grandes figuras de la música, entre ellas José José.
Juan Gabriel y José José: una amistad hecha canción
Entre los pasajes más emotivos del documental se destaca la amistad entre Juan Gabriel y José José, quienes se conocieron en 1971 y forjaron una relación que trascendió los escenarios. De esa conexión surgió una de las piezas más representativas del “Príncipe de la Canción”: “Lo pasado, pasado”.
El tema, escrito por Juan Gabriel, se convirtió en un himno al amor y al olvido, proyectando a José José a la fama internacional y consolidando al “Divo de Juárez” como uno de los compositores más talentosos del idioma español.
“Ya lo pasado, pasado / No me interesa / Si antes sufrí y lloré / Todo quedó en el ayer / Ya olvidé…”
La interpretación de José José dio al tema una carga emocional que lo convirtió en un clásico del romanticismo latinoamericano, permaneciendo vigente por generaciones.
Su relación artística no se limitó a los 70. En 2001, Juan Gabriel produjo y dirigió Tenampa, un disco ranchero de José José, donde ambos colaboraron en el tema Cómo hacer para olvidarla. Este proyecto reafirmó el respeto mutuo y la admiración que ambos sentían el uno por el otro.
En múltiples entrevistas, los dos artistas expresaron gratitud por haber coincidido en la vida y en la música. José José solía decir que interpretar una canción de Juan Gabriel era “como cantar la historia de todos los corazones”.
Juan Gabriel falleció el 28 de agosto de 2016, dejando más de 1,800 canciones grabadas y un legado inmortal. El documental Debo, puedo y quiero no solo honra su genialidad como compositor, sino también su capacidad de inspirar a otros artistas, entre ellos José José, cuyo éxito Lo pasado, pasado sigue siendo uno de los temas más interpretados y recordados de la música mexicana.
La producción también resalta cómo ambos transformaron el dolor en arte, y cómo su trabajo conjunto dejó una huella profunda en la cultura popular.
