Un concierto del grupo Los Alegres del Barranco se convirtió en centro de polémica luego de que interpretaran un corrido que hacía referencia a Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”.
La presentación generó controversia por el contenido de la canción, considerada por algunos sectores como una exaltación a figuras del crimen organizado. El episodio abrió nuevamente el debate sobre los límites del género regional mexicano y la interpretación de narcocorridos en espectáculos públicos.
De acuerdo con reportes, la interpretación del tema provocó reacciones inmediatas en redes sociales y entre autoridades, ya que en algunas entidades existen lineamientos que regulan la difusión de este tipo de contenidos en eventos masivos.
Aunque no se confirmó la apertura de un proceso penal formal en aquel momento, el caso puso en la conversación pública la responsabilidad de los artistas respecto al repertorio que presentan en escenarios abiertos.
El suceso reavivó la discusión sobre si los narcocorridos deben considerarse expresión cultural o si cruzan una línea al referirse a personajes vinculados con actividades ilícitas.
Mientras algunos defienden el género como parte de la tradición musical del norte del país, otros insisten en la necesidad de revisar su impacto social, especialmente en eventos con gran afluencia de público.
