La banda de la música se armó con todo en la capital del país la noche reciente cuando Lila Downs presentó un concierto en el Auditorio Nacional que pasó de “fiesta tradicional” a “mega colaboración”.
Lo que empezó como un repaso por sus éxitos tradicionales de Oaxaca, rancheros y ritmos fusión, se convirtió en una velada memorable cuando sacó al escenario a dos invitadas de lujo: Alicia Villarreal y Majo Aguilar.
El momento cúspide llegó cuando las tres artistas interpretaron juntas varios clásicos, entre ellos “La cruz del olvido”, “Viene la muerte” y “Mezcalito”, generando una explosión de aplausos y gritos del público que pedía más y más.
La estética fue de respeto a la tradición: Lila, con su vestuario teñido de raíces oaxaqueñas; Alicia, con su presencia de reina del regional mexicano; Majo, con juventud y frescura que aportó al show. Y el escenario, por supuesto, se vio teñido de energía y unidad artística.
El Auditorio Nacional, convertido en el “coloso de la Reforma” esa noche, vibró con la calidad vocal de las tres, con coros que se elevaban, con instrumentos que retumbaban y con el público que coreaba cada verso como si fuera parte del himno de la mexicanidad.
Sin duda, el concierto confirmó que cuando los grandes nombres se juntan, el resultado va más allá del espectáculo: se transforma en celebración. Y para la “bandita”, para los fans del regional y de las fusiones con raíces, fue una noche para marcar en la agenda.
