Maribel Guardia ha tenido que salir al paso de una controversia generada por uno de sus propios abogados, quien hizo declaraciones públicas sobre la custodia de su nieto, hijo del fallecido Julián Figueroa y de Imelda Garza-Tuñón. La actriz y presentadora costarricense ha sido tajante al desmentir las afirmaciones del letrado, asegurando que este no tenía autorización para hablar en su nombre.
La polémica se encendió cuando el abogado Saddam Castillejo, en entrevista con Javier Ceriani, afirmó que Maribel Guardia “no ha renunciado” a quedarse con la custodia de su nieto. “No significa que sea una custodia definitiva; ahorita estamos en un proceso legal y un amparo para evitar que se materialice 100% esa decisión”, detalló Castillejo, insinuando una disputa legal por la tutela del menor.
Además, el abogado lanzó una acusación grave contra Imelda Garza-Tuñón, madre del pequeño. Según Castillejo, Imelda no se había realizado las pruebas toxicológicas requeridas por la ley, presentando en su lugar estudios de un laboratorio privado. “Nunca se presentó en la Fiscalía para realizar los actos de investigación; mostró unos estudios de un laboratorio privado donde supuestamente está libre de consumo de diversas sustancias”, declaró.
Ante estas declaraciones, Maribel Guardia no tardó en reaccionar. A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, la actriz dejó claro que el abogado Saddam Castillejo no contaba con su consentimiento para hablar públicarmente.
“El día de ayer un abogado participó en algunos programas de internet, hablando como si lo hiciera en mi representación. Quiero ser muy clara: Ni mi esposo, ni yo autorizamos a esta persona para hablar en nuestro nombre. No estoy de acuerdo con lo que expresó públicamente, y sus palabras no reflejan en absoluto mi sentir”, afirmó Guardia en el comunicado.
La artista aclaró la relación profesional con el mencionado abogado, especificando que su labor se limita a un asunto muy puntual: “A este licenciado únicamente se le encomendó dar seguimiento a un juicio de amparo previamente interpuesto. No lleva ninguno de nuestros otros asuntos legales, y jamás se le solicitó que hablara públicamente en nuestra representación”.
Este incidente subraya la complejidad de la situación familiar de Maribel Guardia tras la trágica pérdida de su hijo Julián Figueroa, y la importancia de la comunicación directa y autorizada en temas tan delicados. La actriz busca así poner fin a las especulaciones y asegurar que la información que circula sobre su vida personal y familiar provenga directamente de ella o de fuentes debidamente autorizadas.

