La conductora mexicana Inés Gómez Mont libró una batalla letal unos años atrás cuando se le detectaron dos tumores cerebrales, uno ubicado cerca del nervio óptico y otro en la hipófisis.
Su primer síntoma fueron fuertes dolores de cabeza, visión borrosa, mareos y desmayos, que al inicio atribuyó al estrés o hipertensión.
Tras una resonancia, los médicos le dieron la noticia: “tiene dos tumores cerebrales”, palabras que la marcaron: “estaba en la rayita de la muerte”, relató la conductora.Fue sometida a una primera cirugía de alto riesgo, donde los especialistas no sabían si saldría bien o si quedaría con secuelas permanentes.
Tiempo después, cuando el segundo tumor volvió a activarse, tuvo que pasar por otra intervención. Afortunadamente la operación fue exitosa y se comprometió a disfrutar más la vida con sus hijos. Hoy, mientras su situación legal genera nuevas miradas, este episodio de salud sigue siendo recordado como el punto de inflexión que cambió su vida.
