Durante una conversación entre madre e hijo, la actriz Victoria Ruffo respondió a la pregunta de su hijo José Eduardo Derbez sobre qué le vio a Eugenio Derbez para iniciar la relación, tomando en cuenta que el vínculo parecía poco probable por varias razones.
Ruffo relató que, con su característico tono de humor, respondió:
“No sé qué le vi, qué me gustó, porque feo es, payaso es, codo es (…)”
Aun así, la actriz explicó que fue poco a poco que descubrió otras cualidades en Derbez, que la llevaron a acercarse a él y a compartir un camino juntos en su momento.
Este tipo de declaraciones ponen sobre la mesa que, detrás del glamour del espectáculo, también hay momentos de reflexión personal y autocrítica. Para la “bandita” que sigue a la farándula y al regional-mexicano, este tipo de confesiones generan interés porque acercan a las figuras públicas a la gente común, mostrando que tienen historias humanas y complejas.
En esta charla, Victoria manejó la mezcla de sinceridad y humor que la caracteriza, lo que permitió que su confesión no cayera en reproche, sino en una reflexión personal sobre su vida sentimental. Además, eventos así siempre hacen ruido y terminan en radios como La Comadre 101.7, donde los locutores comentan y desgastan el tema entre la audiencia que le encanta el chisme y la autenticidad.
La revelación también provoca preguntas: ¿qué tan genuina era la relación? ¿Qué papel juega el tiempo y la perspectiva para que ahora Victoria vea a Eugenio de esa manera? Y aunque no entrega respuestas definitivas, sí abre el diálogo sobre por qué damos oportunidades a personas que aparentemente “no son perfectas”.
