Las abejas pueden ver lo mismo que los humanos, y son tan inteligentes que los experimentos han demostrado que pueden ser entrenadas para reconocer rostros humanos.
Frecuentemente se considera que es una habilidad que requiere la sofisticación del cerebro humano. Pero un nuevo estudio publicado en Frontiers in Psychology muestra que insectos como la abeja europea (Apis mellifera) y la avispa común (Vespula vulgaris) usan mecanismos de procesamiento visual que son similares a los humanos, lo que permite un reconocimiento facial confiable, según La Vanguardia.
A pesar de esto, es destacable que el cerebro de estos insectos contiene menos de un millón de células cerebrales, mientras que el cerebro humano contiene 86.000 millones de células.
Un grupo de investigación estadounidense muestra que las avispas de papel (Polistes fuscatus) pueden aprender las caras de otras avispas de papel, y parecen haber desarrollado mecanismos cerebrales especializados para procesamiento de cara de avispa.
En las pruebas realizadas tanto las abejas como las avispas pudieron aprender imágenes acromáticas (blanco y negro) de rostros humanos. Los resultados mostraron que, a pesar de que estos insectos no tienen una razón evolutiva para procesar rostros humanos, sus cerebros aprenden a reconocerlos de manera confiable al crear representaciones ‘holísticas’ de las imágenes complejas. Ponen características juntas para reconocer un rostro humano específico.

