Las vacantes de magistrado en el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) provocan entre 25 y 30% de rezago, señaló el magistrado presidente, Luis Jorge Gamboa Olea.
Ayer, en su visita al Congreso, para la ceremonia solemne en la que el Poder Legislativo entregó el Premio Estatal de Contadores Públicos “Fernando Díez Barroso”, Gamboa Olea dijo que confía en que los diputados harán en tiempo las nuevas designaciones.
El pasado miércoles, en una ceremonia especial, encabezada por Luis Jorge Gamboa, fue despedido el ahora ex magistrado Ángel Garduño González, quien concluyó su periodo de forma anticipada por haber cumplido 70 años de edad.
Como se informó anteriormente, a finales de julio, otros cuatro magistrados concluirán su periodo de 14 años y el número de vacantes de magistraturas acéfalas llegará a siete.
“Estamos a la espera de que el Congreso emita la convocatoria respectiva, para las designaciones”, apuntó el magistrado.
A la par de este procedimiento, el presidente del TSJ dijo que también están a la expectativa de que los diputados concluyan el proceso legislativo del dictamen de la reforma a la Ley Orgánica del Poder Judicial, en la que se propuso regular el haber de retiro de los magistrados, el cual fue presentado en primera lectura ante el Pleno, pero no ha vuelto a ser enlistado para su votación, en segunda lectura.
Dicho proyecto plantea, con un derecho constitucional, la interpretación del haber de retiro, como una pensión vitalicia, reiteró Gamboa Olea, al indicar que, de cualquier forma, los ex magistrados la están ganando, vía juicios de amparo.
Agregó que las plazas de magistrado que han quedado vacías por largos periodos, han incidido en un aumento de las cargas de trabajo y, en consecuencia, en un rezago de la integración de los asuntos y su resolución.
