Inti Barrientos Gutiérrez, investigador del Departamento de Prevención y Control del Tabaquismo del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), advirtió que los menores de edad que consumen cigarros electrónicos tienen el doble de posibilidades de probar el tabaco convencional.
De acuerdo a la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic), en Morelos el 17.1% es la prevalencia de consumo de tabaco en la población de 12 a 65 años. Existen alrededor de 10 mil adolescentes que fuman y el 42.2% de los adolescentes conoce y consume el cigarrillo electrónico a pesar de la prohibición para su elaboración, distribución y publicidad.
Tras múltiples investigaciones, el especialista considera que la industria tabacalera tiene a los adolescentes fumadores como el remplazo de quienes fallecen por el consumo del tabaco.
Dijo que la industria encontró en los cigarrillos electrónicos, vapeadores y cápsulas saborizantes una forma de obtener grandes beneficios, usando estrategias publicitarias y de mercadeo que generan una falsa percepción.
