Al iniciar el nuevo año litúrgico el obispo de la Diócesis de Cuernavaca exhortó a la feligresía a que en estos tiempos difíciles no pierdan la fe en Dios.
Ayer, durante la misa dominical, desde la Catedral de Cuernavaca, Monseñor Ramón Castro Castro, con el inició del tiempo ordinario, aseguró que la fe no es una ideología, ni una serie de verdades que alguien enseña, ni principios que son impuestos, “la fe es la aceptación de un modo de vivir”, cada persona la vive de diferente forma, por lo que exhortó a continuar con la fe a pesar de las adversidades.
Monseñor Ramón Castro, comentó que en medio de una cultura materialista llena de ideología cerrada, “en donde solo nos preocupamos de los medios y hemos olvidado el fin último, es necesario preguntarse qué se busca en la vida. Para algunos la vida es un gran supermercado porque lo único que les interesa es adquirir objetos, para consolar su existencia; otros buscan escapar de la enfermedad, soledad, tristeza, miedo, conflictos y no saben a dónde escapar; otros quieren olvidar a los demás y ser olvidados por todos, no preocuparse por nadie y que nadie se preocupe por ello, pero la mayoría de nosotros busca cubrir sus necesidades diarias y seguir luchando por nuestros pequeños deseos”.
Consideró que aunque todos nuestros deseos se cumplieran el corazón no quedaría satisfecho ni se llenarían todos los vacíos, por lo que convocó a los fieles católicos a buscar más allá de una simple mejora de nuestra situación diaria.
El obispo aseguró que “no anhelamos algo que no podemos esperar de ningún proyecto político o de ningún proyecto social, algunos todavía tienen ilusiones, pero no. Actualmente el ser humano se está olvidando de Dios, pero cuando un ser humano se interroga a fondo y con un poquito de honradez no es fácil borrar de su corazón la nostalgia de Dios”.
Finalmente, invitó a experimentar el sentido profundo de la vida, la felicidad y la verdad a través del encuentro con Dios fortaleciendo la fe que es un encuentro personal con Cristo.
