El obispo de la Diócesis de Cuernavaca Ramón Castro Castro convocó a la feligresía a rendirse a la novedad de Cristo.
Durante su mensaje dominical, desde la Catedral de Cuernavaca, monseñor Ramón Castro Castro, aseguró que el sermón de la montaña pone en evidencia las exigencias propias del modo de actuar de los discípulos de Cristo, que debe ser superior y distinto al de los demás.
“Es importante reflexionar en el alcance de las exigencias que van a más allá de la profundidad de la ética existencial, Jesús explica, entre los mandamientos antiguos y el nuevo modo en el que él los propone. Pongámonos en el lugar de la gente de la que gente que lo escuchaba, para ellos era algo fuerte, se asustaban porque solo Dios es el origen de la Ley y Jesús estaba reivindicando la autoridad de Dios”, dijo.
Explicó que en el caso de la enseñanza de “no matarás, dicen que el que mata será reo de juicio, pero ahora ni siquiera se deben llevar por la cólera”.
Monseñor Ramón Castro Castro aseguró que las nuevas exigencias no buscan abolir la Ley o los profetas si no que se cumpla, pero en plenitud, por qué hay que atenderse las dos realidades “porque si olvidamos el espíritu matamos la Ley, por ejemplo, la Ley decía que no se debe hacer nada el sábado, ni la curación de un enfermo, pero Jesús dice qué hay que vivir el espíritu de la Ley, es más importante curar al enfermo o cumplir la Ley, porque lo más importante es el amor”.
Finalmente, el obispo aseguró que otra de las lecciones de las lecturas de este domingo es la del perdón, “hay muchas personas que dicen yo no mato ni le hago falta a nadie, pero Jesús dice que eso no es suficiente peque hay otras formas de matar y robar, podemos matar las ilusiones de los demás, podemos menospreciar al prójimo, podemos marginarlo o guardarle rencor y todo eso es también matar, no con una muerte física, pero si una muerte moral o espiritual.
