Más de 15 horas trabajan los choferes de las unidades del transporte colectivo, lo que además de ser un desgaste físico y mental, desde que se presentó la pandemia COVID-19, han estado sufriendo por las medidas sanitarias.
Uno de ellos, y que les ha provocado problemas en la piel, por traer puesto más de 15 horas es el cubrebocas, sin embargo, tiene que atender los lineamientos por seguridad y para evitar ser sancionados por la autoridad del transporte.
Adin Cabrera Mendoza, chofer de la Ruta 9, mencionó que ha sido difícil para él y el resto de sus compañeros que están frente al volante por el tema de la pandemia, tanto en materia de salud como económico.
Por un lado, cuando se presentó la contingencia sanitaria, se prohibió dar clases presenciales y ello, provocó que el servicio de transporte disminuyera hasta en un 70 por ciento, “esto nos perjudicó a muchos operadores, tuvimos que buscar otros ingresos” expresó.
Dijo que la falta de pasajeros perjudica a muchos transportistas, y más aún a las familias que solo dependen de esos ingresos, por lo anterior, agregó que tienen que aguantar trabajar largas horas frente al volante, sin importarles el riesgo que corren y sus familias de contagiarse.
Cabrera Mendoza señaló que ante el cambio de semáforo epidemiológico color verde, las cosas van mejorando, respecto al tema económico, “actualmente se tiene una afluencia de pasaje del 50 por ciento, por la falta de clases presenciales”, agregó.
Dijo que, a pesar de que están regularizándose varias actividades con sus respectivas medidas sanitarias, la gente aún tiene miedo de salir y sobre todo usar como medio de transporte las rutas y eso, todavía les sigue perjudicando a todos los choferes.
Física y mentalmente. Operadores reportan bajas ganancias en los últimos 16 meses. Por trabajar hasta 15 horas diarias, sufren daño en la piel por el uso de cubrebocas.
