El presidente de la Asociación de Discotecas y Centros de Espectáculos (ADICE), Humberto Arriaga Cardosa, reiteró su llamado a las autoridades de los municipios que aplican alcoholímetro a no utilizar esta medida sólo para recaudar recursos, porque inhibe la actividad turística y genera una mala promoción del Estado, como destino para vacacionar.
Al hablar de las expectativas que este sector tiene durante el presente periodo de asueto, el empresario declaró: “la idea es que podamos tener una buena captación de visitantes en nuestros negocios; que la gente que está llegando a pasar los días de Semana Santa aquí, también quiera salir a divertirse por la noche”.
El representante de ADICE reconoció que este sector ha venido, principalmente en Cuernavaca, de más a menos por muchas circunstancias, entre éstas la seguridad, la crisis económica, la pandemia por el COVID-19, y los cambios propios en el modelo de negocio.
Sin embargo, agregó que actualmente la gente y los clientes asiduos están retornando a los negocios y hay un repunte y un clima de mayor confianza y menor percepción de inseguridad.
“Estamos gradualmente recuperando la confianza de los visitantes y de nuestros clientes habituales, por lo que percibo que la gente está empezando a tener confianza, tanto al clima social en general, como en los establecimientos del gremio que se mantienen activos”, señaló.
LLAMADO A LAS AUTORIDADES
En ese sentido, hizo el llamado a las autoridades sobre la forma en la que aplica el alcoholímetro porque, desde su punto de vista y el de quienes han tenido una experiencia con el programa, parece más una forma de captar recursos, que una acción para atender un problema de salud pública y seguridad.
“Todo es bueno, mientras haya una regulación razonable. En el caso del alcoholímetro, la forma en la que se viene dando afecta, no solo a los lugares que vivimos de esos visitantes, sino a la Ciudad porque deja de ser elegible”, señaló.
Puntualizó que el mayor número de casos de visitantes que se han quejado de esto son los que vienen a Morelos a una boda, para quienes ha sido una mala experiencia por los excesos en los que incurren los servidores públicos.
“Si hay lugar, debe haber amonestación, pero las cosas no se pueden verse como un asunto recaudatorio”, señaló al indicar que lo mismo ocurre en Cuernavaca, que en Jiutepec, Xochitepec y Xoxocotla.
