Ante la falta de agua de forma crónica y el sobrecosto que para el sector gastronómico tiene su adquisición a través de tercero, las cámaras empresariales analizan adquirir una pipa para garantizarse el servicio sin intermediarios y sin pagar más de lo que desembolsan con el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC) por un servicio que no reciben.
Ayer, la presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Griselda Hurtado Calderón, consideró que esta podría ser la solución al problema de desabasto de agua potable que enfrentan los restaurantes del primer cuadro de Cuernavaca.
Diario de Morelos documentó estos días, cómo algunos restaurantes estuvieron brindando el servicio de alimentos, sin baños para los clientes, con el argumento de que no tenían agua.
La representante lamentó la situación, pero recordó que es atribuible a una deficiente red de distribución, sin presión para que el vital líquido mantenga la fluidez, y a la supuesta escasez en la zona.
Griselda Hurtado señaló que esto ha orillado a la mayoría de restaurantes a adquirir pipas de agua, cada vez con mayor frecuencia, y con un mayor costo, pues refirió que una pipa urgente oscila en $1,500 pesos, y una ordinaria, en $900.
“Hay negocios que llegan a pagar hasta 32 mil pesos a los piperos, además de entre 20 y 25 mil, al SAPAC, por el mismo servicio”, refirió.
En este contexto, dijo ya que el agua puede ser sustraída de los manantiales sin costo, la solución puede ser una pipa propia, o rentada, y que el municipio dé todas las facilidades para ser abastecida, para llevar el agua a los restaurantes que la requieran, planteó.
La idea fue respaldada por el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), Rodrigo López, quien agregó que el recurso para la adquisición del carro tanque puede provenir, incluso, del Fidecomp, el fondo que se alimenta con el impuesto a la nómina que el sector empresarial paga a la Secretaría de Hacienda.
