Los niños varones son más susceptibles de padecer el síndrome de Asperger el cual forma parte de los trastornos del espectro autista.
El síndrome de Asperger es un trastorno del espectro autista el cual se puede detectar en los primeros años de vida. Se caracteriza por problemas en la socialización y comunicación, aunque sin un retraso del lenguaje significativo o de desarrollo cognoscitivo.
El 18 de febrero de cada año se conmemora el Día Mundial del Síndrome de Asperger con la finalidad de difundir información que permita a los padres de familia detectar, de manera temprana, este síndrome para que los menores reciban atención adecuada.
Las personas con Asperger tienden a aislarse y, cuando interactúan con otras, evitan ver directamente a los ojos, debido a la alteración en el procesamiento de los estímulos neuronales y la dificultad para el mundo social.
Entre otras características de este síndrome destaca el habla hiperformal, se refieren a un solo tema y su tomo de voz puede ser peculiar, presentan alteraciones en su comportamiento y son más notorias entre los tres y seis años de edad.
A partir de estudios realizados y de la práctica clínica a este síndrome se le considera una discapacidad social permanente de aparición temprana que afecta el proceso evolutivo, el entorno personal, ambiental, familiar y social de los pacientes y sus familiares.
Especialistas en salud señalan que el diagnóstico oportuno mejora la calidad de vida, ya que el tratamiento es más efectivo cuando inicia antes de los tres años, porque el cerebro está en pleno crecimiento.
