Perla Pedroza, defensora electoral, consideró que el Consejo Estatal Electoral (CEE) del Impepac, no realizó una correcta integración de los Cabildos y solo utilizó a los grupos vulnerables para atender intereses personales, ya que no en todos los municipios existe representación de grupos vulnerables.
Aseguró que tras la asignación de regidurías analizó la información y detectó diversas irregularidades que afectan a candidatos emanados de grupos vulnerables.
Citó los casos de Amacuzac y Atlatlahucan, “en donde los consejeros electorales dicen que no era necesario obligar a que existiera la representación de grupos vulnerables, pero en Cuautla sí hacen una sustitución de regidurías para dársela a una persona que supuestamente sí pertenece a un grupo vulnerable”.
Consideró que el CEE actuó de manera ilegal, “no sabemos los criterios en que se basaron para decir en qué municipios sí tienen derecho las personas de los grupos vulnerables que son jóvenes, adultos mayores, afrodescendientes y personas con discapacidad”.
La defensora electoral y activista lamentó el actuar de los consejeros quienes determinaron que en los cabildos exista la representación de grupos vulnerables, pero no se aplicó en todos, además, “hay usurpación de espacios ya que se registraron personas que se autoadscriben como miembros de la comunidad LGBT o indígenas, pero claramente no lo son”.
Denunció que uno de los grupos más afectados fueron de las personas afrodescendientes, “no hubo una progresividad de los derechos de esta comunidad porque no se mejoró nada de lo que se dijo en el proceso electoral pasado cuando se determinó que habría una curul y se garantizaría espacios en ayuntamientos, además, se buscarían más espacios en este grupo y la comunidad LGBT, pero con la reforma sólo se determinó que se debería garantizar la representatividad en los municipios, pero no se dijo cómo”.
Perla Pedroza consideró que solo se abrió el camino para que cualquier persona se pudiera autoadscribir como parte de la comunidad afrodescendiente, es decir, solo basta decir que se pertenece a esta comunidad para que sea válido, cuando en Morelos existen tres comunidades afrodescendientes debidamente registradas ante el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) y esta instancia podría expedir constancias, pero el Impepac no lo tomó en cuenta.
Marcela García / [email protected]
