“En Morelos le están cerrando las puertas a Dios”, aseguró Ramón Castro Castro, obispo de la Diócesis de Cuernavaca.
Ayer, en la celebración eucarística correspondiente al cuarto domingo del tiempo ordinario, Monseñor Ramón Castro aseguró que “en tiempos recientes son momentos de muchas palabras, de mucha información y discursos de diferente índole y no siempre se fundamentan en una clara y sana visión de la realidad, es importante esto porque no todo lo que escuchamos es cierto. Las personas que hablan en público fundamentan su palabra sobre una visión sana de la realidad y de las necesidades de la gente, pero muchos de quienes hablan públicamente lo hacen para congratularse con sus oyentes, lo cual es peligroso porque la gente escucha lo que quiere escuchar, no lo que es mejor”.
El obispo lamentó que en la actualidad se está perdiendo la fe en Dios, “en el último censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 12 por ciento de la población morelense se ha declarado agnóstica o atea, el 12 por ciento de dos millones es mucho y cada vez va aumentando, lo que pone en evidencia que le vamos cerrando las puertas a la fe, a Dios.”
“Dadas las consecuencias del modo y el estilo en que la sociedad está viviendo y dadas las características históricas y fenómenos ideológicos que estamos enfrentando, se le están cerrando las puertas a Dios, se ponen obstáculos que impiden reconocer a Jesús”, acotó.
Aseguró que la libertad humana es la única fuerza más grande que el amor de Dios, quien no va a forzar a amarlo, no obliga a nadie a salvarse; por ello invitó a la feligresía a reflexionar sobre el tema.
Finalmente, el obispo señaló que hoy más que nunca se necesita escuchar la sabiduría de Jesús, redescubrir la esencia del ser humano y aprender una forma más humana de vivir y volver al camino seguro para entrar en diálogo con el creador.
