Monseñor Ramón Castro recibió las reliquias de 25 santos mexicanos.
Durante esta semana las Reliquias de los Mártires Cristeros estarán recorriendo del estado de Morelos, el obispo de la Diócesis de Cuernavaca Ramón Castro Castro dio a la bienvenida en la Catedral.
Ayer, previo a la misa dominical de mediodía, monseñor Ramón Castro recibió las reliquias de 25 santos mexicanos que fueron asesinados por odio a la fe, entre 1913 hasta 1937.
Las reliquias de primer grado son fragmentos del cuerpo de un santo o beato, como huesos, carne, cabellos y sangre y son las más importantes y sagradas, por ello Israel Tapia párroco de Tejalpa, destacó la importancia de este acontecimiento.
Explicó que en 1926 hubo una gran persecución a la iglesia católica que desencadenó la muerte de miles de católicos, sacerdotes y laicos. En el año 2000 el papa Juan Pablo II declaró santos a 27 mexicanos de los cuales 25 fueron asesinados por odio a la fe y sus reliquias ya están en tierras zapatistas, así como las de 13 beatos que fueron declarados por el papa Benedicto en 2005 y las del niño José Sánchez Del Río.
Todas las reliquias proceden del Santuario de los Mártires de Guadalajara en Jalisco y estarán durante una semana en Morelos, visitando varias sedes católicas, para que la mayor cantidad de fieles las puedan conocer porque “los santos son intercesores nuestros, se nos proponen para imitar sus virtudes de amor a Dios, a la familia, la entrega del servicio al prójimo, por ello la invitación a que se acerquen y pedir que intercedan ante Dios por nuestras intenciones y necesidades”.
En su homilía, el obispo de la Diócesis de Cuernavaca compartió que a lo largo de la historia las reliquias son consideradas como algo tangible entre el mundo material y el divino, “su presencia nos conecta con el testimonio de la fe, con la valentía para vivir la fe y creer en la resurrección”.
Monseñor Ramón Castro destacó que las reliquias son recordatorios físicos de que la fe puede trascender las dificultades más extremas y “estas, en particular, son un vínculo con nuestra historia mexicana, con su característica y esencia del pueblo de México”.
