La Dirección General de Epidemiología (DGE) de la Secretaría de Salud Federal reportó que, en lo que va de 2025, en Morelos se han registrado 6,608 casos de infecciones en vías urinarias, lo que confirma que esta afección sigue siendo una de las más comunes en la población.
Las infecciones urinarias pueden afectar tanto a mujeres como a hombres, aunque son más frecuentes en mujeres debido a la anatomía del tracto urinario. Los síntomas más comunes incluyen ardor al orinar, aumento en la frecuencia urinaria y mal olor en la orina. Si no se tratan adecuadamente, pueden derivar en complicaciones como infecciones renales.
Especialistas advierten que uno de los factores de riesgo menos conocidos es la relación entre las enfermedades hepáticas y el aumento de infecciones urinarias. De acuerdo con el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam), las enfermedades del hígado ocupan el cuarto lugar en mortalidad en México, con un registro de 19,891 personas afectadas.
Otro grupo vulnerable son las personas que padecen incontinencia urinaria, ya que la humedad y el contacto prolongado con la orina favorecen la proliferación bacteriana.
Para reducir el riesgo de infecciones urinarias, los especialistas recomiendan adoptar hábitos saludables, como mantener el área genital limpia y seca para evitar la proliferación de bacterias. Asimismo, aconsejan no automedicarse, ya que esto puede generar resistencia bacteriana y complicar los tratamientos.
Cabe destacar que el tratamiento de las infecciones urinarias varía según el género y la gravedad del caso. En mujeres, suelen ser más recurrentes y pueden requerir tratamientos prolongados, mientras que, en hombres, pueden estar relacionadas con problemas como hiperplasia prostática benigna o cálculos renales, por lo que, en algunos casos, se necesitan estudios adicionales.
Ante cualquier síntoma de infección urinaria, las autoridades de salud recomiendan acudir al médico para recibir un diagnóstico adecuado y evitar complicaciones.
