La noche del pasado sábado 4 de octubre, la Feria de San Francisco Totimehuacan en Puebla se preparaba para vivir una velada llena de música y alegría con la presentación de **Fidel Rueda**. Sin embargo, lo que prometía ser un espectáculo inolvidable se convirtió en una escena de frustración y violencia que dejó a varios asistentes heridos.
Todo comenzó cuando los fanáticos, ansiosos por disfrutar del concierto, se enteraron de manera inesperada que el show había sido cancelado. La razón: el cantante tenía otro compromiso en Veracruz ese mismo día. La falta de comunicación clara por parte del equipo de Rueda desató la indignación de los presentes, quienes habían pagado entre 250 y 300 pesos por sus boletos y no recibieron reembolso inmediato.
La molestia rápidamente se transformó en violencia. Algunos asistentes rompieron cristales, lanzaron piedras y vandalizaron una camioneta del equipo del evento. La tensión se intensificó cuando la noticia del concierto en Veracruz comenzó a circular en redes sociales, aumentando las acusaciones de fraude y el enojo generalizado.
La situación llegó a tal punto que se produjeron riñas entre los asistentes, dejando varias personas lesionadas. La policía municipal tuvo que intervenir para contener los disturbios y atender a los heridos, aunque no se registraron detenciones.
Por su parte, el equipo de Fidel Rueda justificó la cancelación como un caso de “fuerza mayor” y aseguró que el concierto será reprogramado, aunque la fecha todavía no se ha confirmado. Mientras tanto, la Presidencia de San Francisco Totimehuacán no ha emitido comentarios sobre los incidentes ni sobre posibles sanciones a los responsables de los destrozos.
La noche del 4 de octubre quedará en la memoria de muchos poblanos como un recordatorio de que la organización y la comunicación son tan importantes como el talento sobre el escenario. Lo que debía ser un concierto para disfrutar, terminó convirtiéndose en un episodio de caos que nadie esperaba.
