La influencer y conductora Araceli Ordaz, conocida como Gomita, aseguró que varias de las cirugías plásticas que se ha realizado están relacionadas con el abuso intrafamiliar que vivió durante su infancia.
A través de declaraciones en redes sociales, la creadora de contenido respondió a críticas sobre su apariencia física y explicó que detrás de sus cambios estéticos existe una historia personal marcada por la violencia familiar.
“Venía de un padre violentador”
Durante su mensaje, Gomita recordó que creció en un entorno complicado y señaló que las experiencias vividas influyeron en muchas decisiones de su vida.
“Nada más les recuerdo que venía de un padre violentador”, expresó la influencer al referirse al contexto familiar que enfrentó durante su niñez.
Sus declaraciones surgieron luego de que algunos usuarios en redes sociales criticaran nuevamente las transformaciones físicas que ha tenido a lo largo de los años.
Responde a críticas sobre su apariencia
La también exintegrante del programa “Sabadazo” explicó que las cirugías que se ha realizado forman parte de un proceso personal y emocional.
Gomita ha sido abierta en diversas ocasiones sobre los procedimientos estéticos que se ha practicado, los cuales han generado conversación constante entre seguidores y detractores en redes sociales.
Tras sus recientes declaraciones, algunos usuarios expresaron apoyo hacia la influencer, mientras otros continuaron cuestionando sus cambios físicos.
Una figura polémica en redes
Gomita se ha convertido en una de las personalidades más comentadas en plataformas digitales debido a su presencia constante en redes sociales y a las polémicas que suele protagonizar.
A lo largo de su carrera, la influencer ha hablado en distintas ocasiones sobre temas relacionados con su vida personal, incluyendo conflictos familiares y situaciones de violencia que asegura haber enfrentado.
Sus recientes declaraciones volvieron a generar debate en internet sobre la relación entre las críticas en redes sociales y la salud emocional de figuras públicas.
