Una nueva batalla legal parece gestarse en el mundo de la música regional mexicana. Después de que la icónica Alicia Villarreal anunciara públicamente que se ha convertido en la única propietaria de la marca “Límite” ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI), los integrantes actuales de la banda han salido a desconocer su versión.
Carlos Ramírez y Sergio “Checo” Ponce aseguran que no han recibido ninguna notificación legal y que se enteraron de la noticia a través de los medios de comunicación, generando incertidumbre y preocupación sobre el futuro de la agrupación.
El conflicto surge justo después de que Alicia Villarreal hiciera pública su separación legal de Cruz Martínez, lo que aparentemente le habría permitido consolidar la propiedad del nombre de la banda. Sin embargo, “Checo” Ponce y Carlos Ramírez, quienes han mantenido activo al grupo durante años, afirman que el nombre de Límite estaba dividido entre varios propietarios, incluida Alicia.
“La verdad es algo que no nos preocupa, hay que ver qué es lo que pasa, no me han notificado nada legalmente, yo creo que hay que sentarnos para ver qué rollo, el nombre ya lo tenemos por 30 años, entonces hay que ver qué sucedió en este momento,” afirmó Ponce, demostrando su sorpresa ante la situación.
Por su parte, Carlos Ramírez fue enfático en señalar que su intención no es iniciar un pleito. Al contrario, buscan dialogar con la cantante y sus abogados para entender los términos de la supuesta resolución y encontrar una solución amistosa. Ambos músicos descartaron rotundamente haber vendido sus respectivos porcentajes del nombre, desmintiendo cualquier rumor al respecto.
A pesar de la incertidumbre que envuelve el nombre del grupo, Límite demostró su vigencia en el escenario. Recientemente, se presentaron en el Palacio Sultán con un exitoso show titulado “Límite and Friends”, donde compartieron el escenario con artistas de la talla de Salomón Robles, Homero Guerrero Jr., Myriam Montemayor y Eduardo Gameros de Caballo Dorado.
La presentación, que duró cerca de dos horas, dejó claro que el grupo continúa gozando del cariño de su público. No obstante, la pregunta sobre qué pasará con el nombre de la agrupación pende en el aire. Los integrantes aseguraron que, si fuera necesario, se sentarían con sus abogados para tomar una decisión sobre el futuro de la marca, sin descartar la posibilidad de un cambio de nombre si no se llega a un acuerdo.
