El cantante de regional mexicano, Julión Álvarez, detuvo abruptamente su concierto reciente en Honduras para enviar un mensaje contundente a sus seguidores, solicitándoles que dejen de arrojar celulares al escenario. Esta advertencia surge después de que se viralizara un video de una presentación anterior donde Álvarez accidentalmente pisó y destrozó el teléfono de un fanático que fue lanzado para que él se grabara.
Julión Álvarez, conocido por su interacción cercana con el público, utilizó el momento en Honduras para abordar la polémica de frente. Su petición fue clara y directa: “No me los avienten porque los quiebro”.
El artista explicó que la práctica de lanzar objetos representa un peligro no solo para él, sino también para los músicos y el equipo técnico, señalando que una mala puntería podría causar un golpe grave a alguien. Álvarez enfatizó la necesidad de priorizar la seguridad.
Como alternativa a esta peligrosa práctica, Julión se mostró dispuesto a seguir interactuando con sus fans, ofreciendo una solución para sombreros y gorras: “Pásenmelos despacito y yo se los firmo. Se los mando para atrás, no les voy a quedar mal”. El cantante continúa con su gira #4218, a pesar de la controversia generada por el incidente del celular.
