La icónica agrupación de regional mexicano, Los Tucanes de Tijuana, vuelve a estar en el ojo del huracán , la banda se perfila para una nueva multa millonaria en Chihuahua tras su presentación el pasado 31 de mayo en el Palenque de la Feria de Santa Rita. ¿La razón? Nuevamente, por interpretar narcocorridos prohibidos.
Este incidente marca la segunda ocasión en menos de dos años que Los Tucanes de Tijuana se encuentran en esta situación en el mismo estado. Durante su concierto, temas como “Águila Blanca”, “El Borrego” y “La Tierra del Corrido” sonaron fuerte, canciones clasificadas como narcocorridos que contravienen directamente los artículos 208 y 209 del Reglamento de Diversiones y Espectáculos para el Municipio de Chihuahua. Estas normas buscan evitar la normalización de la violencia y la apología del delito en eventos públicos.
El alcalde Marco Bonilla Mendoza confirmó que la banda había dejado un depósito de garantía de 700 mil pesos, el cual ya fue retenido por la Tesorería Municipal. Sin embargo, la multa final podría ascender a 735 mil pesos debido a la naturaleza reincidente de la falta. Las autoridades tienen un plazo de cinco días para determinar el monto exacto de la sanción.
La historia se repite para Los Tucanes de Tijuana en Chihuahua. En octubre de 2023, la banda ya había sido multada con 900 mil pesos por incumplir las mismas disposiciones legales durante la Feria Ganadera Expogan, donde se determinó que el 40% de su show hacía apología al delito.
Las reformas al reglamento municipal, vigentes desde junio de 2023, establecen multas que van desde los 674 mil hasta los 1.2 millones de pesos para quienes violen estas normativas. La constante reincidencia de la agrupación ya ha llevado a las autoridades a discutir la posibilidad de sanciones más severas, incluyendo el veto a artistas reincidentes en futuras presentaciones en el estado.
Además de las canciones, durante el reciente concierto se proyectó en las pantallas del recinto el video musical “El Agricultor”, que también hace apología del delito, lo que subraya el aparente desafío de la banda a las regulaciones locales, a pesar de las costosas consecuencias económicas.
La situación plantea una pregunta clave: ¿Hasta cuándo seguirán Los Tucanes de Tijuana desafiando estas prohibiciones en Chihuahua, y qué tan drásticas serán las próximas medidas de las autoridades?
