Pedro Infante, ídolo del Cine de Oro mexicano, ocultó durante años una enfermedad que en la década de 1940 y 1950 podía poner en riesgo su carrera artística. Según revelaciones recientes, el actor y cantante decidió mantener en secreto su padecimiento por temor a la discriminación y a que su imagen pública se viera afectada.
Infante, originario de Guamúchil, Sinaloa, fue uno de los artistas más influyentes de la época, recordado por su carisma, talento y por protagonizar películas que marcaron generaciones. Sin embargo, detrás del éxito, cargó con un problema de salud que prefirió no compartir, siguiendo la presión social de aquellos años.
Este dato se suma a los múltiples pasajes poco conocidos de la vida del intérprete de Amorcito Corazón, cuya figura sigue siendo venerada a casi siete décadas de su fallecimiento.
