En medio de la polémica que envuelve a la música tropical, Víctor Agustín Rosado, más conocido como Tony Rosado o “El Ruiseñor de la Cumbia”, podría enfrentar consecuencias legales tras un vergonzoso episodio durante su presentación en el Distrito de Inambari, Tambopata, Perú.
Durante el espectáculo, el cantante invitó a una mujer al escenario a cambio de un cartón de cerveza. Sin embargo, el acto tomó un giro inaceptable cuando, aparentemente bajo los efectos del alcohol, Rosado se excedió, despojando a la mujer de su dignidad al intentar levantarle la falda y quitarle el vestido.
Las redes sociales y colegas de la escena de la Cumbia han repudiado el comportamiento de Tony Rosado, generando una ola de críticas y denuncias. Ante la viralización del video, el cantante ha intentado minimizar la situación, culpando a la mujer y normalizando sus acciones al alegar que en Puerto Maldonado es común denigrar a la mujer por dinero.
La Defensoría del Pueblo y el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables de Perú han condenado enérgicamente el incidente y anunciado acciones legales. Nancy Tolentino, titular del Ministerio de la Mujer, declaró que se iniciarán investigaciones para enfrentar la discriminación contra las mujeres.
Este no es el primer episodio oscuro en la carrera de Tony Rosado. En 2019, la Fiscalía tomó acciones contra él por incitar a la agresión hacia las mujeres a través de sus discursos en presentaciones anteriores. Ahora, enfrenta una investigación por los tocamientos y actos de connotación sexual contra la joven de 24 años, con la posibilidad de una pena privativa de la libertad de seis a nueve años de cárcel.
Más allá de las justificaciones de Tony Rosado, este escandaloso episodio pone de relieve que todas las formas de abuso contra la mujer son condenables. La sociedad y las autoridades no tolerarán comportamientos que atenten contra la dignidad y los derechos de las mujeres, sin importar la posición del perpetrador en la industria del entretenimiento.
