Uno de los efectos secundarios más conocidos es el aumento de peso. “Lo ideal es comer entre 28 y 56 gramos al día”, recomendó Paula Rosso, especialista en nutrición y directora del departamento de Corporal del Centro Lajo Plaza, en España.
Otro de los problemas que conlleva el exceso de chocolate los carbohidratos refinados que contiene causan picos en el nivel de azúcar de sangre que pueden provocar que nuestro cuerpo se resista a la insulina con el paso del tiempo, llevándonos a sufrir diabetes tipo 2. De igual forma afecta la dentadura provocando caries.
También el reflujo gástrico es otro problema En este caso, los contenidos del estómago regresan al esófago y producen acidez. El chocolate produce esfínter esto hace que el estómago se relaje y permita que los contenidos del estómago se desplacen hacia arriba dándonos la sensación de acidez en el pecho.
El chocolate puede despertarnos de cualquier día complicado ya que contiene cafeína, pero la cafeína no tiene en absoluto ningún valor nutricional por lo que si consumimos muchos alimentos que contienen cafeína, como es el caso del chocolate, podemos llegar a sufrir taquicardia, ansiedad, depresión y también temblores, náuseas y vómitos.
Finalmente, se considera que el chocolate con leche en general tiene un mayor porcentaje de grasas saturadas y de azúcares; los expertos recomiendan el chocolate negro ya que este estimula el flujo de la sangre al cerebro y el corazón mejorando la función cognitiva.
El chocolate negro nos ayuda a promover una buena salud en todo el organismo gracias, sobre todo, a todos los minerales que aporta como son el cobre, el magnesio, el calcio, el hierro y el potasio.

