El Banco de Alimentos cambió de domicilio y adoptó un modelo de comunidades para alcanzar más cobertura a la población en condiciones de vulnerabilidad alimentaria.
Así lo informó el director, Rafael Jiménez Salazar, quien precisó que ahora la institución se concentra en una sola bodega, de 1,400 metros cuadrados en las inmediaciones del mercado Adolfo López Mateos, para una mejor coordinación con los donantes y de las operaciones.
“Ahora tenemos un solo espacio de recibo y en este podemos atender mejor el modelo de comunidades”, apuntó, tras precisar que anteriormente el Banco de
Alimentos tenía bodegas en Cuernavaca, en El Túnel; en Jiutepec y en Temixco.
“Estamos centralizando el proceso para que, en lugar de que la gente vaya a los puntos de distribución, nosotros vayamos a todos los municipios del Estado con el modelo de comunidades”, agregó.
El director explicó que, ahora, con este modelo, a través de terceras personas, que pueden los mismos vecinos de una comunidad que se asuman como líderes comunitarios, se distribuyen los paquetes de alimentos que genera el Bando de forma directa.
Es decir, ahora, las personas que consideren que consideren que tienen vulnerabilidad alimentaria, porque no cuentan con los recursos suficientes, o perdieron su empleo, pueden organizarse en sus lugares de origen para acceder al beneficio que les ofrece la organización no gubernamental.
En caso de que alguien no sepa a donde dirigirse, pueden venir a las oficinas del Banco a pedir información para que sean canalizadas, añadió.
Con este modelo, dijo Rafael Jiménez, se garantizará que el apoyo llegue a quien realmente lo necesite y que personas que cuentan con recursos económicos no busquen aprovecharse del programa social.
