La dieta tradicional mexicana, que incluía el consumo de maíz y que antes era predominante en la nación, ahora es la principal de una proporción pequeña de la población que apenas llega a seis por ciento, afirmó la investigadora del Instituto de Geografía de la UNAM, Louise Guibrunet.
De acuerdo con un informe que publicó la UNAM cada vez en México se consume menos los productos derivados del maíz. E Inés Sedeño Cardona, quien desde hace 20 años se dedica a la venta de masa y sus derivados en el mercado Adolfo López Mateos (ALM), de Cuernavaca, lo confirmó, pues explicó para Diario de Morelos que desde hace cinco año sus ventas han reducido a más del 50 por ciento.
“En el año 2019 todavía vendíamos alrededor de 50 o 60 kilos diarios, ahora solo llegamos a vender entre 25 o 28 kilos. Y yo creo que cada vez se vende menos, pero de que se vende más la carne, pues sí se vende más que el maíz”, expresó Sedeño Cardona.
Actualmente, el kilogramo de masa blanca en el mercado ALM se puede adquirir en 20 pesos, y el de masa azul en 30 pesos, sin embargo, Sedeño Cardona explicó que hoy en día lo que se vende más son las “picaditas” y tortillas a mano, argumentando que las actuales generaciones ya saben cómo usar la masa y mucho menos el proceso del nixtamal.
Ana Gabriela Ortega Ávila, profesora de asignatura en la Facultad de Medicina en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), expresó que este cambio se conoce como transición nutricional y va de la mano con otra que es epidemiológica, la cual “se refiere a cambios en la prevalencia de enfermedades y causas de muerte. Por ejemplo, antes había más infecciones y ahora se incrementan las enfermedades crónicas”, señaló.
Asimismo, alertó sobre esta transición nutricional, pues dijo que contribuye a que las personas se enfermen con más frecuencia de padecimientos relacionados con la alimentación como diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
