La reparación de un traje de chínelo para quitar una mancha de suciedad cuesta aproximadamente 15 mil pesos, por lo que artesanos hicieron un llamado para que en esta temporada de carnavales se regule la venta de “micheladas” y de espuma, ya que en varios años han afectado los tradicionales trajes.
“Los trajes no se pueden lavar, no se pueden mandar a la tintorería, no existe lavado en seco y no hay alguna manera de poder quitarle alguna mancha o algún residuo de suciedad a un traje. El proceso para eliminar las manchas sería desarmar el traje, quitar pieza por pieza y cambiar la tela o el elemento dañado, ya sea terciopelo o las plumas del marabú, y esto cuesta alrededor de 15 mil pesos”, explicó Adrián Guzmán, quien es parte de un taller familiar de trajes de chínelos en el municipio de Yautepec.
Otro factor que también daña los textiles y elementos de estos trajes son las espumas, que de acuerdo con Adrián Guzmán, causan un daño irreparable.
Parte de las sugerencias en las próximas fiestas, no es la prohibición del alcohol en todo el carnaval, pues dicho artesano aclaró que sería favorable que no se permita el acceso a personas con bebidas alcohólicas en donde se baila con estos trajes, sin embargo, desde hace años no han podido incidir para que todos los gobiernos municipales acepten dicha propuesta, ya que el consumo de bebidas alcohólicas también es una derrama económica.
“Desafortunadamente muchos gobiernos no siguen estas recomendaciones porque el carnaval también es negocio para algunos, en el sentido de que las cerveceras pagan por tener concesiones en los carnavales, y los mismos puestos de cervezas que se colocan también pagan una cuota a los ayuntamientos”, externó Guzmán.
Asimismo, celebró que la venta de alcohol vaya a estar regulanda en el próximo carnaval de Jiutepec, pero dijo que aún faltan los demás municipios en implementar estas medidas para que se disfrute la cultura y las tradiciones de nuestros carnavales.
