Los diputados de la LV Legislatura concluyeron su primer periodo ordinario de sesiones con una larga lista de asuntos sin resolver.
Lo anterior, como consecuencia de la crisis en la que, a escasos tres meses de haber protestado en el cargo, entraron las ocho fuerzas políticas representadas en el Congreso local.
Para empezar, el Estado no tendrá Ley de Presupuesto de Egresos actualizada, algo que no se veía desde la primera administración panista en el Gobierno Estatal.
De forma directa, el conflicto interno alcanzó la agenda de asuntos que las y los diputados recibieron como rezago de la pasada legislatura.
Entre estos, se encuentran los procesos para la designación de la titular del Instituto de la Mujer, así como para la designación de contralores internos en los órganos autónomos, como el Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana (Impepac) y el Instituto Morelense de Información Pública y Estadística (Imipe).
Los servidores públicos que ocupaban esos cargos, concluyeron el periodo desde el pasado mes de agosto.
También está pendiente la integración completa del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción, donde hay dos vacantes sin cubrir y sin proceso de designación abierto.
Otro asunto que se acumuló es el relacionado con el Tribunal de Justicia Unitaria para Adolescentes (TUJA), en el que, de igual forma, los diputados a través de la Junta Política deben emitir la convocatoria.
El Congreso tampoco desahogó las reformas sobre revocación de mandato y la despenalización del aborto.
En medio de ese rezago, la noche del miércoles entró en funciones la primera Diputación Permanente con la representante del partido Redes Sociales Progresistas, como la quinta integrante de la diputación.
