En el marco del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, datos de la Dirección General de Epidemiología (DGE) de la Secretaría de Salud Federal revelan que en lo que va del año se han registrado mil 89 casos de violencia intrafamiliar en Morelos, de los cuales mil 33 corresponden a mujeres y 56 a hombres, lo que confirma la persistencia de un fenómeno que afecta de manera desproporcionada a las mujeres en el estado.
Las cifras del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica se suman a los indicadores de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), que muestran un panorama aún más amplio y profundo respecto a la violencia de género. En Morelos, 69.6 por ciento de las mujeres de 15 años y más ha sufrido algún tipo de violencia a lo largo de su vida, ya sea psicológica, física, sexual, económica o patrimonial. Además, 42.6 por ciento experimentó violencia tan solo en los últimos 12 meses.
Los datos revelan también aumentos específicos, por ejemplo, la violencia laboral pasó de 71.2 por ciento en 2016 a 75.8 por ciento en 2021, mientras que la violencia en la comunidad alcanzó una prevalencia significativa en 2023. La violencia emocional continúa siendo la más frecuente, seguida de la física, sexual, económica y patrimonial.
De acuerdo con la ENDIREH, en el estado 34.3 por ciento de las mujeres que han sufrido violencia ha sido víctima de abuso sexual, cifra elevada pero menor al promedio nacional de 41.9 por ciento. Asimismo, se observa que la violencia física es más frecuente en zonas urbanas (9.3%) que en las rurales (7.1%), mientras que la violencia sexual es mayor en comunidades rurales (7.4% contra 6.3% en zonas urbanas).
El estudio también muestra que 30.8 por ciento de las mujeres de 15 años y más ha padecido violencia en la escuela, y 25.7 por ciento en el trabajo a lo largo de su vida. El ámbito comunitario destaca como el espacio donde más mujeres han enfrentado agresiones, con 43.3 por ciento de prevalencia.
En este contexto, organismos internacionales recuerdan que el color naranja simboliza la lucha por un futuro libre de violencia contra mujeres y niñas. La campaña global ÚNETE, impulsada por Naciones Unidas desde 2008, llama a gobiernos, sociedad civil, medios de comunicación y ciudadanía a romper el silencio y sumar esfuerzos para prevenir, atender y erradicar la violencia de género
