Las restricciones a la comercialización y consumo del tabaco no solo impactan al comercio sino también a la industria tabacalera que, desde hace 20 años, se ha visto mermada por la Ley Antitabaco.
Ayer, en su visita a Cuernavaca, el empresario afiliado a la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) y candidato a la dirigencia nacional del organismo empresarial, José Manuel Sánchez Carranco, dijo que la última reforma a la Ley General para el Control del Humo del Tabaco y a su Reglamento “es exagerada”. Consideró que puede ser contraproducente e incentivar el mercado negro del tabaco, pero el impacto más grave puede verse en la industria tabacalera.
El aspirante a representar a la Canacintra señaló que en las dos últimas décadas esta industria se ha visto afectada y el escenario en el que la coloca la reforma, que prohibió totalmente la publicidad, incluyendo la exhibición al público del cigarro, es aún más delicado.
“Tiene un impacto en la producción porque entre menos demanda tengas del consumidor, pues tus índices de producción se van a ver afectados y, evidentemente, es toda una cadena que va en retroceso porque vas a tener que parar líneas de producción y despedir trabajadores”, explicó el integrante del organismo empresarial.
Reiteró que la prohibición a la publicidad total con fines de comercialización y para fumar en espacios cerrados o abiertos, públicos o privados, en los que haya concurrencia de personas, tiene consecuencias en la economía, con daños directos
Tiene un impacto en la producción porque entre menos demanda tengas del consumidor, pues tus índices de producción se van a ver afectados.”
José Manuel Sánchez, empresario y colaterales.
Por último, consideró que el tema para combatir el tabaquismo, como problema de salud, es más de educación, que de restricciones a la industria, porque en el mercado hay muchos otros productos que causan adicción y daño a la salud, y no están regulados.
