Los hermanos Pérez y Leonarda Crustitla son vendedores de raspados que tienen más 30 años vendiendo en el zócalo de Cuernavaca. Vienen de una herencia y tradición de esta refrescante
Los hermanos Pérez y Leonarda Crustitla son vendedores de raspados que tienen más 30 años vendiendo en el zócalo de Cuernavaca. Vienen de una herencia y tradición de esta refrescante