Zacualpan, lugar mágico que se encuentra camino a Jantetelco, es una comunidad aún regida por el trueque. Tiene su propio encanto, pero no del que todos hablan; si no habías escuchado de Zacualpan, es momento de ir a ver aquello que ofrece.
Es una comunidad unida y en esta misma se encuentra el paraíso: La Casa de los Árboles, lugar mágico no solo por el nombre, sino por todo lo que se encuentra tanto dentro, como por fuera. Lugar de sueños a color y rememoraciones de algún pasado.
En las paredes de uno de los cuartos, los cuadros evocan imágenes de figuras de un pasado latente en vida y muerte. En los alrededores se asoma cada árbol, cada figura y cada recuerdo que da esperanza de lo que alguna vez fuiste, de lo que eres y lo que aún puedes llegar a ser.
Dentro de lo que incluye el colorido hotel están el bienestar, la armonía y la paz. Todas aquellas virtudes y anhelos para desconectarte de lo superficial y así como los árboles, convivir con tus propias raíces y conocer aquellas ajenas a las tuyas para aventurarte en lo que tu alma realmente anhela.
Construido sobre el mismo colorido sueño de protagonistas con una belleza tanto interna como externa que desean reflejar con amor al mundo y enseñar todo aquello que solías pensar que estaba en tu imaginación.
Un encuentro con la comunidad; un encuentro con el universo tanto externo como de uno mismo. Un sitio donde dejas volar a tu corazón.
Inauguración
Como parte del evento inaugural y la celebración del 10 de mayo, la Academia de Música Benning llevó a cabo un concierto para todas las madres de familia que día a día hacen un gran esfuerzo por permanecer en la comunidad musical Benning.
Arte Inmersivo
Dentro de ‘La Casa de los Árboles’ se encuentra un espacio de Arte Inmersivo que tiene como objetivo acercar este tipo de arte a las comunidades, en este caso a Zacualpan de Amilpas.
