El periodo de cuatro años en la presidencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Luis Jorge Gamboa Olea, no formó parte de los acuerdos a los que llegaron los magistrados para darle viabilidad a los trabajos del Pleno y garantizar la impartición de justicia a los ciudadanos.
Así lo aseguró ayer el mismo magistrado al hablar del diálogo que tuvo, y mantiene, con los siete magistrados que al inicio de la sesión extraordinaria del lunes 7 de agosto intentaron removerlo del cargo.
El magistrado hizo la aclaración ante la versión no oficial de que, para para continuar con la sesión y aprobar el acuerdo sobre la integración de las salas que tenían vacantes de magistrados titulares, había aceptado renunciar a la extensión del periodo como magistrado presidente, de dos a cuatro años, con la reforma que el Congreso aprobó a la Constitución.
Gamboa Olea señaló que este derecho, que la modificación a la Carta Magna, validada por los municipios, otorgó, no formó parte de los acuerdos.
Recordó que, en todo caso, dicho beneficio está sujeto a la resolución que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) dé a la controversia constitucional que la Comisión De Derechos Humanos del Estado promovió en contra, así como al acuerdo de la mayoría de los magistrados que integran el Pleno, siempre y cuando esté fundado y motivado, como señaló el juez que le concedió el amparo para no ser removido del cargo de forma anticipada.
El magistrado presidente del TSJ agregó que, por ahora, el sistema judicial está operando con normalidad, aunque con una sobrecarga de trabajo ante la falta de siete magistrados que el Congreso podría designar en el siguiente periodo ordinario de sesiones, que iniciará el 1 de septiembre.
